Cómo preparar tu departamento para vender: qué arreglar y qué no
Los arreglos chicos que cambian la primera impresión, las obras que conviene evitar y cómo preparar la propiedad para las fotos y las visitas.

En esta nota
Para vender mejor no hace falta reformar: conviene limpiar, ordenar, despersonalizar y arreglar lo chico que un comprador ve en la primera visita, como una canilla que gotea, una mancha de humedad o una lámpara quemada. Las obras grandes, como cambiar la cocina o el baño, en general no conviene hacerlas antes de vender, porque el comprador suele querer elegirlas a su gusto.
¿Qué conviene arreglar antes de vender?
Lo que se ve, lo que se nota y lo que genera dudas. Son arreglos chicos que hacen que la propiedad se vea cuidada:
- Pintura: paredes limpias y en colores claros y neutros. Es de lo más barato y lo que más cambia la primera impresión.
- Humedad: si hay manchas, resolver la causa y después pintar. Una mancha a la vista hace pensar en un problema más grande.
- Canillas, cueritos y desagües: que no goteen ni pierdan.
- Luces y enchufes: lámparas que funcionen, tapas de enchufes completas.
- Puertas, ventanas y persianas: que abran, cierren y traben bien.
- Detalles: picaportes flojos, zócalos despegados, juntas del baño y la cocina.
¿Qué no conviene hacer?
- Reformas grandes: una cocina o un baño nuevos cuestan mucho y no siempre se recuperan en el precio. Además, el comprador suele tener su propia idea.
- Arreglos a medias: tapar un problema sin resolverlo. Aparece en la visita o, peor, después.
- Colores o terminaciones muy personales: lo que a vos te gusta puede no gustarle al comprador.
Si tenés un PH o una propiedad para reciclar, la pregunta de si conviene venderla como está o arreglarla antes depende del estado y del costo de la obra. Se evalúa en cada caso.
¿Cómo se prepara para las visitas y las fotos?
- Limpiá a fondo: vidrios, pisos, baño y cocina.
- Ordená y despejá: menos muebles y objetos hacen que los ambientes se vean más grandes.
- Despersonalizá: guardá fotos familiares, colecciones y objetos muy personales. El comprador tiene que poder imaginarse viviendo ahí.
- Abrí todo: cortinas y persianas arriba, luces prendidas. La luz es lo primero que se mira.
- Ventilá: que no haya olores a encierro, comida o mascotas.
- Cuidá la entrada: el palier, la puerta y el balcón son lo primero que se ve.
Las fotos son la primera visita. Con buena luz y los ambientes ordenados, el aviso compite mucho mejor en los portales.
¿Y los papeles?
Tener la documentación al día también es preparar la propiedad: el título, los planos, el reglamento si es un departamento y los impuestos y servicios sin deudas. Así no se demora la operación cuando aparece el comprador. La lista completa está en documentos para vender una propiedad.
¿Cómo lo hacemos nosotros?
En la visita de valuación te decimos qué conviene arreglar y qué no, y cómo posicionar el precio. Después publicamos con fotos y video profesionales y te mandamos un informe cada quince días sobre cómo va la venta.
Preguntas frecuentes
¿Conviene pintar antes de vender?
En general sí. Es un arreglo barato que mejora mucho las fotos y la primera impresión. Mejor en colores claros y neutros.
¿Hay que sacar los muebles para vender?
No hace falta. Conviene dejar los necesarios y sacar lo que sobra, para que los ambientes se vean amplios.
¿Conviene vender el departamento vacío o amueblado?
Amueblado con pocos muebles suele verse mejor que vacío, porque ayuda a imaginar los espacios. Vacío, conviene que esté impecable.
¿Tengo que arreglar todo antes de publicar?
No. Lo chico y lo que se ve, sí. Lo grande, conviene evaluarlo en la valuación antes de gastar.
¿Qué miran primero los compradores?
La luz, la limpieza, el estado de baño y cocina, y si hay humedad. Es lo que más conviene cuidar.



